miércoles, 21 de junio de 2017

Pechugas de pollo estilo oriental con bok choy.





     Hoy vamos a preparar una riquísima receta inspirada en nuestro Lejano Oriente, unas pechugas de pollo al "estilo oriental".

     Lo llamo estilo oriental pues voy a preparar una versión casera y personal de "Pollo al teriyaki" y para cualquier purista de la cocina japonesa sería una aberración que yo lo llamara como tal...

     No voy a usar ni Sake ni Mirim y sí salsa de soja y vinagre de arroz (chinos en este caso, mucho más fáciles de encontrar y a un precio bastante más asequibles para nuestro bolsillo), le voy a dar un toque de sésamo y de ajo y jengibre molidos.




    Voy a acompañarlo con bok choy salteado con ajo y jengibre, toda una delicia...

     El bok choy es una verdura perteneciente al género brassica, es decir, de la familia de col, coliflor, kale o brocoli, emparentado con la col china. En mi caso voy a usar retoños de bok choy, pues son más tiernos.



     Con sólo 13 kcls. por 100 grs. es rico en agua y vitaminas A,C,K y menos medida B6, además  de contener cantidades importantes de minerales como calcio, magnesio, hierro, fósforo y manganeso.

     Nos va a quedar un plato muy nutritivo y sobre todo muy muy digestivo...

     Y eso sí, ¡Espectacular!

     ¡Vamos a ello!



     Ingredientes (para 2 personas):


     - 2 pechugas de pollo, unos 600 grs.
     - 2 cogollos de bok choy.
     - 100 mlts. de salsa de soja.
     - 2 cucharadas de vinagre de arroz.
     - 1 cucharadita/tsp. de jengibre molido.
     - 2 cucharaditas/tsp. de ajo molido.
     - 2 cucharaditas/tsp. de sésamo.
     - 1 cucharada rasa/tlsp. de azúcar.
     - 125 ctls. de agua.
     - Harina de trigo.
     - Aceite de oliva virgen extra.


     Preparación:

      Vamos a comenzar por la salsa, dejándola lista para cocinarla. En un bol agregamos los 100 mlts. de salsa de soja, las 2 cucharadas de vinagre de arroz y la cucharada de azúcar, y agitamos, añadimos el agua removiendo hasta obtener una mezcla homogénea.

     Secamos muy bien el pollo y lo aderezamos con jengibre y ajo molidos, tras lo que lo pasaremos por harina.

     En una sartén pondremos aceite, lo justo, a calentar y doraremos el pollo por ambas caras y reservaremos.

     Retiramos el aceite y agregamos nuestra salsa, removiendo hasta que comience a hervir. En ese momento agregamos las pechugas y dejaremos la salsa reducir, unos 5 minutos.

     Preparamos el bok choy quitando las hojas exteriores y la base del cogollo. Lo trocearemos a laminas gruesas, y lo saltearemos, agregándole una cucharadita de ajo molido y sésamo. En 3 o 4 minutos estará listo.

     Ahora sólo nos queda emplatar...

     ¡Buen Provecho!