jueves, 19 de octubre de 2017

Carrillada en salsa




     Hoy vamos a preparar una carrillada de cerdo en salsa, un plato único, muy fácil de hacer y con un resultado para chuparse los dedos... ¡Exquisito!.

     Como bien sabéis la carrillada o carrillera es el corte de carne que se obtiene de las mejillas (carrillos) del animal, ya sea cerdo o ternera, y que algunos la tratan como un producto cárnico más, mientras otros como casquería. Bajo una fina capa de grasa, lo que le aporta una vez cocinada mucha jugosidad, encontramos una carne muy limpia, compuesta de musculo básicamente, algo gelatinosa y por lo tanto con un alto contenido en colágeno.

     La mayor complicación de esta receta es el tiempo de cocción, puesto que las carrilladas necesitan cocinarse de forma lenta y prolongada para que queden bien tiernas y jugosas.

     Sin más...

     ¡Vamos a ello!

     Ingredientes (para 4 personas):


     - 8 trozos de carrillada ( aproximadamente 1 kg.).
     - 1 cebolla.
     - 7 ajos.
     - 1 zanahoria.
     - 1 rama de apio verde.
     - Pimienta negra en grano.
     - 1/2 lt. de caldo de carne.
     - 1 cucharadita de comino molido (1 ts).
     - 200 ctls. de vino blanco.
     - Aceite de oliva virgen extra.
     - Sal.

     Preparación:


     Como ya os he comentado, es una receta muy sencilla y fácil de preparar.

     Comenzamos por pelar y limpiar las verduras, dejando los ajos enteros y picando la cebolla y zanahoria a trozos grandes, añadiéndolo todo a una cazuela donde ya tendremos aceite de oliva virgen extra calentando.

     En cuanto comiencen a dorar un poco añadiremos los granos de pimienta negra y el apio rallado, tras haberle quitado las partes mas fibrosas y las hebras. Removemos bien, agregamos una cucharadita de comino y 150 ctls. de vino blanco, reservando un poco para usarlo luego, y dejaremos que el alcohol del vino evapore. En función de que color o matices queramos dar a la salsa, podemos usar vino blanco o tinto, en mi caso, como era el que tenía en casa, me he decantado por el primero de ellos.

     Pasamos todo al vaso de la batidora, trituramos bien y reservamos.

     Vamos a usar el aceite que nos queda en la cazuela para marcar las carrilladas, a fuego medio, por uno y otro lado unos minutos. Una vez marcadas les pondremos un poco de sal y usaremos los 50 ctls. de vino blanco que hemos reservado para desglasar el fondo de la olla.

     Regaremos con medio litro de caldo de carne y dejaremos cocer a fuego medio/lento unos 45 o 50 minutos. En mi caso, para este paso voy a utilizar la olla rápida, de forma que en 20 minutos a mínima presión voy a obtener un resultado casi similar. Y voy a sustituir el caldo de carne como tal por medio litro de jugo de solomillo al natural que tenía congelado y que cocine a fuego lento junto con aceite de oliva, agua, sal y vino blanco.

     Transcurrido este tiempo de cocción, abrimos la olla y unificamos ya todos los ingredientes juntando la salsa que teníamos en el vaso de la batidora, mezclamos bien y dejaremos unos 20 minutos más a fuego medio con la olla destapada, para que la salsa vaya reduciendo y espesando poco a poco.

     Tenemos nuestro riquísimo plato..

     ¡Listo!



     ¡Buen provecho!


   



lunes, 9 de octubre de 2017

Fusilli con pesto rosso siciliano picante







     ¿Quién no conoce una salsa Pesto?

     Esa mezcla tan riquísima de albahaca, piñones, ajos, aceite y queso...

     Pues existen muchísimas variantes a ese pesto clásico o pesto genovés... Y una de ellas, de las más tradicionales es el pesto siciliano o pesto rosso (rojo), un plato tan arraigado a esta tierra como el pesto verde lo es a la Liguria.

     La base en este caso, y a diferencia de otros tipos de pesto, va a ser exactamente la misma y sólo vamos a añadir tomates secos en aceite, lo cual cambiará por completo no sólo el color, también el sabor...

     Podemos elegir entre prepararlo picante o sin él, hoy me apetece jugar con un poco de guindilla... Vamos a darle vida...


     He elegido preparar unos fusilli, de pasta italiana, porque considero que a las salsa pesto le va mucho mejor una pasta retorcida, con recovecos, que una pasta lisa o hueca, y mucho mejor una pasta corta que larga. Pero esto vá totalmente en gustos de cada cual que la prepare.


     ¿Vamos a ello?...



    Ingredientes (Para 2 personas):


     - 300 grs. de Fusilli o la pasta que más nos guste.
     - 2 dientes de ajo.
     - 50 grs. de piñones.
     - 20 grs. de albahaca.
     - 90/100 grs. de tomates secos en aceite.
     - 1 guindilla.
     - 50 grs. de queso parmesano desmenuzado o rallado.
     - Aceite de oliva virgen extra.
     - Sal.



    Preparación:

      Comenzamos por cocer la pasta en agua y sal, llevándola a ebullición.

      Agregamos la pasta dejándola hervir para que esté al dente o más cocida, dependiendo del tipo de pasta que usemos y de nuestro propio gusto, en mi caso siguiendo las directrices del paquete, 9 minutos al dente.

     Y mientras tanto...

     Vamos a por el pesto...

 

     Yo voy a usar el mortero, podéis usar la batidora y seguramente la textura sea mucho más homogénea pero el efecto de pesto casero se perderá, al igual que los sabores no mezclaran igual.

     Pondremos sal, los ajos pelados y cortados a trozos, la guindilla picada y las hojas de albahaca, solo las hojas, evitando poner trozos de tallo y machacamos bien, con paciencia.

     Agregaremos los piñones, y seguiremos machacando, hasta obtener una mezcla muy espesa aunque no demasiado homogénea todavía, esto sería ya la base de una salsa pesto tradicional.

     Añadimos los tomates secos y reservamos el aceite, majamos bien hasta integrarlos y una vez conseguida una pasta algo más ligera, pondremos el aceite de los tomates y si fuese necesario aceite de oliva , mezclando poco a poco con la porra del mortero.

     Acabamos nuestra salsa con parmesano desmenuzado o si lo preferíis rallado.


     Ya sólo nos queda emplatar...

     ¡Listo!

 

     ¡Buen Provecho!

    



domingo, 27 de agosto de 2017

Torta de pavo y pollo con queso y cilantro en salsa picante.



     Hay veces que abrimos la nevera y nos decimos mentalmente...

     ¡Uff! Esto tengo que cocinarlo ya...

     Pues ese es el origen de la receta de hoy, apañarme con lo que había en la nevera echándole mucha imaginación a la situación.

     Ni es una hamburguesa, ni es una albondiga, ni es una tortilla...

     Yo a esto lo llamo "Tortiguesa".

     ¡Vamos a ello!


     Ingredientes:


     - 500 grs. de carne picada de pollo y pavo.
     - 1/2 cebolla.
     - 1 ramillete de cilantro fresco, al gusto, unos 5 grs..
     - Pimienta negra molida.
     - 1 huevo.
     - 50 grs. de mozzarella rallada.
     - 100 grs. de pan rallado.
     - Sal.


     Para la salsa:


     - 1/2 cebolla.
     - 500 grs. de tomate triturado.
     - 5 guindillas de cayena pequeñas.
     - 1 manojito de cilantro picado.
     - Sal.


     Preparación:


     Picamos la cebolla y el cilantro a ínfima brunoise.

     En un gran bol pondremos la carne picada de pollo y pavo, añadiendo la cebolla y el cilantro, pimienta negra molida y sal.

     Mezclamos bien.

     Agregamos la mozzarella rallada y un huevo y pan rallado, removiendo hasta conseguir una masa compacta.

     Haremos una gran bola con la masa, aplastandola hasta la forma de una gran hamburguesa o tortilla.

     Cocinaremos nuestra torta de carne a fuego lento unos 15 minutos, dandole la vuelta cada 2 o 3 minutos.

     Para la salsa vamos a usar media cebolla muy picada, unas guindillas secas y 500 grs, de tomate triturado.

     Doramos la cebolla con las guindillas, retiramos éstas, y bajamos el fuego, unos 15 minutos removiendo a fuego medio lento hasta que nuestra salsa esté hecha.

     Y ya sólo es una cuestión de emplatar...

     ¡Listo!


     ¡Buen Provecho!

viernes, 4 de agosto de 2017

Sopa de langostinos y algas con tofú



     Aunque estemos en verano, y sigamos con mucho calor, a veces el cuerpo nos pide algo de cuchara, sino caliente al menos templado.

     Yo hoy os traigo una sopa, muy fácil de preparar, muy nutritiva y completa, a la vez que muy ligera.

     Digamos que me voy a inspirar en las recetas del País del Sol Naciente...


     El alga Nori, es un vegetal marino de color rojizo, que usamos normalmente, tras un proceso de secado y tostado, de lo que obtenemos  un alga de color negro utilizada para la preparación del sushi, de los makis concretamente. Además de para este uso, podemos añadirla a ensaladas, sopas, platos de pasta orientales...

     Es riquísima en proteinas vegetales, fibra, calcio, sodio, magnesio, fósforo y potasio, en provitamina A y vitaminas del grupo B, remineralizante y antioxidante, que más le podemos pedir a un alga...

     El tofú es riquísimo en proteinas, de hecho en las dietas vegetarianas o veganas se usa como sustituto de las proteínas cárnicas. Es rico en fibra, minerales, y su altísimo nivel de acidos grasos poliinsaturados, que ayudan a nuestro sistema cardiovascular y a regular los niveles de colesterol lo hacen junto a su aporte de minerales un alimento muy saludable en nuestra dieta.

     Los langostinos van a aportar el toque de sabor, sus ácidos omega3 y su alto nivel de proteínas, junto a vitaminas del grupo B y E y minerales como hierro, sodio, selenio o magnesio.

     Una cena más que ligera y nutritiva...

     ¡ Vamos a ello!


  

     Ingredientes (para 4 personas):


     - 400 grs. de langostinos.
     - 250 grs. de tofú.
     - 15 grs. de alga nori.
     - 1 cebolla.
     - 1 zanahoria.
     - 1/2 cucharada de jengibre molido.
     - 1 cucharada de cebolleta seca.
     - 1 lt. de caldo de pollo o vegetal.

     Preparación:


     Comenzamos por pelar crudos los langostinos y hacer un fumet con las cáscaras y cabezas en unos 500 mls de agua, esto será lo más complicado de toda la receta, dejamos cocer unos 7/8 minutos a fuego medio lento, tras lo cual colaremos, presionando cáscaras y cabezas con una cuchara para que suelten todos sus jugos.

     En una olla pondremos el fumet y añadimos 1 litro de caldo de pollo o vegetal. Picamos una cebolla y una zabahoria muy finas a juliana y agregamos, dejando unos 15 minutos de cocción. Yo particularmente prefiero el contraste del caldo de pollo con el fumet de langostinos.

     Mientras secamos el tofú y lo troceamos a dados de aproximádamente 1 cm de grosor. Las algas vienen en planchas, con lo que las cortaremos en tiras largas que a su vez cortaremos por la mitad.

     Le damos un toque de jengibre, cebolleta seca y agregamos el tofú dejándolo unos 8 minutos más de cocción, realmente con 1 minuto sería suficiente, pero yo quiero que como se dice... Haga caldo.

     Ponemos las algas, apagamos el fuego y tapándolas, dejamos cocinar 5 minutos más.

     ¡Listo!

      Yo voy a emplatarlos con unos fideos de arroz, pondré en el cuenco y tras agregar la sopa dejaré reposar 4 minutos, los fideos estarán listos y mi plato a temperatura ambiente...

     ¡Buen provecho!

     

     

     

    

    

    

martes, 25 de julio de 2017

Zarangollo



     Hoy vamos a preparar un Zarangollo, un plato ligero con base de verduras que podemos tomar durante todo el año, pero que en los meses de verano se hace más que apetecible.

     Una de las recetas tradicionales más típicas de la Región de Murcia, que por desgracía como plato regional vive a la sombra del Pisto. La podemos encontrar como tapa clásica de cualquier bar y a su vez es indispensable en cualquier cocina casera murciana.

     No se sabe mucho sobre el origen etimológico de zarangollo, sí alguna referencia a que sea una receta de origen judeo-sefardí, pero esto no está documentado, aunque por el tipo de ingredientes y elaboración podría tener su aquél.

     Cómo la mayoría de los platos que pasan a través de los siglos al recetario popular, su origen, o al menos su difusión se produce en el ámbito rural y humilde, puesto que usa ingredientes básicos de la huerta de la región.

     En este caso vamos a usar sólo 3 ingredientes, con los que conseguiremos un resultado más que impresionante... Calabacín, cebollas tiernas y huevos... Sólo hay una norma básica no escrita, doble de calabacín que de cebolla.

     Hay otras variantes del plato que pueden incluir patatas, para "engordar" la receta y hacerla plato único, usar algún pescado o aderezarla con hierbas como el oregano, tomillo o hinojo... Pero en nuestro caso nos vamos a ceñir a la versión más purista del plato.

     ¡Vamos a ello!

     Ingredientes (para 4 personas):


     - 1 kg. de calabacín.
     - 1/2 kg. de cebollas tiernas o cebolletas.
     - 3 huevos.
     - AOVE.
     - Sal.

     Preparación:

     Comenzaremos por lavar y preparar las verduras, dejando la piel al calabacín, y cortándolo a medias rodajas, como se diría en Murcia, ni finas ni gruesas, algo menos de 1 cm. aprox. y la cebolla fresca a julianas finas.

     En una sartén añadimos aceite de oliva, sin excedernos, pues será el aceite que quede al final de la receta, calentamos. Agregamos el calabacín y salamos, bajándolo a fuego lento para que vaya pochando y soltando agua.

     Cuando el calabacín comience a cocinarse ponemos la cebolla a rodajas finas y dejaremos pochar a fuego lento unos 15 o 20 minutos moviéndo sólo la sartén.

     Para los huevos tenemos dos opciones:

     1.- Batir de una forma ligera los huevos en otro recipiente e incorporarlos.

     2.- Cascar los huevos en la sarten e incorporarlos, moviendo suavemente para romper las yemas y mezclarlas con las claras sin romper las verduras, que sería la forma tradicional y por la que voy a optar.

     Dejamos cuajar y nuestro zarangollo estará listo...

     A mí, personalmente me gusta comerlo templado o frío a temperatura ambiente... De forma que lo dejaremos reposar y emplataremos, y lo que nos quede lo guardamos en el frigo y mañana, sacado un rato antes de comerlo para que atempere, estará de vicio... 24 horas en el frigorífico le potenciará el sabor.

     ¡Listo!

     ¡Buen Provecho!

 

sábado, 22 de julio de 2017

Porra antequerana




     Hoy os traigo otra receta completa, nutritiva y fresquita con la que combatir el calor del verano.

     Seguimos sumergiéndonos en las recetas tradicionales de la cocina andaluza, perfectas como primer plato, para contrarrestar las temperaturas de la época estival.

     De esta forma os presento la Porra o Porras de Antequera, un plato de antaño y de hoy...

     Es una variante del Salmorejo Cordobés, que yo considero a caballo con el Gazpacho. Se diferencia en cuanto a que es más espeso que el Salmorejo, puesto que se hace con pan de hogaza, de masa dura o compacta, y en lo relativo al sabor al incorporar como ingredientes el pimiento verde y rojo.

     También en su presentación tiene alguna diferencia, pues se sirve con huevo duro y jamón al igual que el salmorejo, pero agrega el bacalao desmigado o el atún en conserva desmenuzado.

     Su nombre, Porra, hace referencia al elemento que se utilizaba para su preparación, una porra o mazo de mortero, con la cual se machacaban los ingredientes casi de deshecho en la cocina como el pan duro y las verduras excesivamente maduras.

     Es una crema tan espesa que dice un dicho antequerano:  "La porra está en su punto cuando clavas una cuchara y se queda de pie".

     ¡Vamos a ello!


     Ingredientes (para 4/6 personas):


     - 300 grs. de hogaza de pan sin corteza (cualquier pan de masa compacta).
     - 1,250 kgrs. de tomates de pera.
     - 1 pimiento verde mediano.
     - 1 pimiento rojo pequeño.
     - 2 dientes de ajo.
     - 4 cucharadas de vinagre de vino blanco.
     - Un gran chorreón de Aceite de Oliva Virgen Extra (100 mls.).
     - Sal.

     Preparación:


     Comenzamos por quitarle la corteza al pan y trocearlo con las manos en una olla o recipiente lo suficientemente amplio.

     Lavamos y cortamos a trozos los ajos, pimiento verde y rojo troceandolos sobre el pan.

     Lavamos los tomates, limpiamos y me voy a permitir el lujo de no quitarles la piel, puesto que son tomates de pera maduros, totalmente en temporada... Troceamos sobre el resto de ingredientes, de forma que el jugo que suelten empape la base de pan.

     Sal, un chorreón de vinagre y otro generoso de Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE) y pasamos por la batidora con mimo y con mucha calma, poco a poco, para que todos los ingredientes vayan emulsionando en una crema compacta.

     ¡Listo!


     Lo voy a servir con huevo cocido, jamón serrano, unas aceitunas y atún en conserva.


     ¡Buen Provecho!



domingo, 16 de julio de 2017

Gazpacho de lechuga



     Seguimos en días de mucho calor y sigue apeteciendo platos ligeros y fresquitos, así que hoy os traigo una variante de nuestro ya queridísimo rey del verano, el gazpacho.

     Rebuscando otra cosa, por casualidad, me tope ante esta receta en el blog "Olor Andaluz" y decidí compartirla y hacerla mía. Mis agradecimientos a su autor.

     De esta forma os traigo una receta muy fácil de preparar, rápida y fresca, con un punto muy nutritivo, eso sí, tiene un sabor muy intenso a pepino y ajo, cada cual que reduzca cantidades al gusto.

     A la reina de las ensaladas había que darle otra oportunidad...

     Sin más dilaciones...

     ¡Vamos a ello!


     Ingredientes (para 4 personas):


     - 8 hojas de lechuga romana.
     - 2 pepinos medianos.
     - 2 cebollas medianas.
     - 2 dientes de ajo.
     - 2 huevos cocidos.
     - Vinagre de vino blanco.
     - Sal.
     - Aceite e Oliva Virgen Extra.

     Preparación:


     Una vez cocidos, enfriados y pelados los huevos, es cuestión de 5 minutos.

     En el vaso de la batidora o en una olla o recipiente preferiblemente estrecho y alto vamos a añadir todos los ingredientes ya picados, pondremos sal y vinagre al gusto y regaremos con aceite de oliva.

     Batimos y añadimos entre 500 y 750 ctls. de agua fría segun la textura que deseemos obtener.

    Corregimos de sal y nuestro gazpacho de lechuga estará listo.

     Me he tomado la licencia de servirlo muy frío con unos taquitos de jamón serrano y unas hojas de cebollino.

     ¡Listo!



     ¡Buen Provecho!