martes, 29 de noviembre de 2016

SOPA DE CEBOLLA




     ¡Cómo apetece una sopita de cuchara con este tiempo!

     Existen tantos tipos y variedades de sopas de cebolla cómo personas hay que las cocinen...

     La cebolla, de la qué ya conocemos todos su cantidad de beneficios y propiedades, era la base de la dieta europea hasta la llegada de las nuevas hortalizas, desde Las Indias, entre los siglos XVI y XVII.

     El tomate, el pimiento, la patata...no existían para un europeo... Y no será hasta bien entrado el dieciochesco y el XIX cuando se extiendan a la población y sustituyan como base de la dieta del pueblo a la cebolla y la zanahoria.

     No se si podéis haceros una idea de la cantidad de versiones que puede tener esta receta trás ser cocinada por madres, padres, cocineros, abuelas, sirvientes, esclavos, soldados... durante miles de años...

     Yo hoy os traigo mi receta personal, ya sabéis, siguiendo la tradición, cada cual que la edite, ¡Jejeje!.


     ¡Vamos a ello!



     Ingredientes (para 4 personas):


     - 1.250 grs (1 kl y cuarto) de cebollas, unas 5, para que se nos quede en 1 kl de cebolla ya limpia.
     - 5 dientes de ajo.
     - 1 1/2 lt. de caldo de pollo.
     - 1 cucharadita de comino (1 ts).
     - 30 grs de mantequilla.
     - 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (5 tbs).
     - Pimienta negra molida.
     - Sal.


     Preparación:


     Estamos ante una receta muy fácil.

     Comenzaremos por poner el aceite de oliva y la mantequilla en una sartén, podemos prescindir de la mantequilla, sin problemas, pero variará el sabor y el brillo de la sopa.

     Picamos las 5 cebollas a juliana, los ajos a laminas y los sofreimos, a fuego medio-lento durante unos 20 minutos, removiendo.

     Agregamos 1 1/2 lt de caldo de pollo, sazonamos con el comino y la pimienta negra y lo dejamos cocer unos 25 minutos, a fuego medio-lento.

     Esta sopa hay que hacerla a fuego, en olla convencional, en rápida o express jamás te saldrá igual...

     ¡ Listo!


     Para emplatarla, le vamos a dar un toque de queso rallado y un nuevo golpe de calor...

     ¡Buen Provecho!